jueves, 25 de septiembre de 2014

CAPÍTULO 7 – “ELLAS SON MI ESCUDO PROTECTOR”



Previamente en Todo a su Tiempo.
Se ocultan romances.

Bianca: (Poniendo cara de fastidio) Tengo mi cita con Luis, sigo sin entender por qué te pones así de celoso si yo ni te gusto.
Pablo la toma del cuello y la besa en la boca apasionadamente, después la suelta. Sin pensarlo, Bianca lo abraza y le corresponde el beso.
Mateo vive con miedo.

Mateo: (Todavía llorando) Y todavía, el otro día, mi padre intentó matarme con un cuchillo.
Olivia: (Sorprendida) ¿Qué? No me lo habías dicho, tienes que denunciarlo, eso ya es un delito.
A Paola le cuesta olvidar.

Paola: (Mirando a Miguel)… desde que dejé la Preparatoria me ha dolido… alejarme de él.
Antes de morir, Francisco hizo una confesión.

Ofelia: Nunca creí que esto me pasara, nunca creí que esto fuera la causa de que muchos no me hablaran, me insultaran, me denigraran.
Francisco comienza a soltar lágrimas discretas.
Y Miguel fue secuestrado.
Pablo arroja la cubeta a la persona amarrada, resulta ser Miguel, y éste se sorprende al ver a Pablo frente a sus ojos.
 
CAPÍTULO 7 – “ELLAS SON MI ESCUDO PROTECTOR”
Para comprender el presente de Miguel.
Miguel sigue atado en la oscura habitación donde lo tiene secuestrado Pablo.
Hay que comprender su pasado.
De la desesperación, Miguel deja salir una lágrima de su ojo.
Cuando cursaba la preparatoria.
Miguel se queda pensativo, recordando su pasado.
Su familia necesitaba desesperadamente dinero.
Meses antes, Miguel se encuentra viendo como sus padres discuten por la falta de dinero.
Entonces, tuvo que recurrir a un negocio que le traería beneficios.
Días después de esa discusión, Miguel se encuentra frente a un vendedor de droga que le explicaba el negocio.
Y a la vez, problemas.
Se descubre la cara del hombre, y resulta ser Martín, que sonreía con malicia.
Sí, él entró en el negocio de las drogas.
Se ve a Miguel vendiendo droga a varios adolescentes cerca de una secundaria.
Y su vida estaba siendo arruinada.
Al terminar el día, Miguel llegaba a su casa deprimido por las acciones que ejecutaba.
Entonces, decidió darle fin al trabajo sucio.
Un día, Miguel llega con el vendedor de droga para entregarle la mercancía.
Para tener un trabajo más decente.
Semanas después, se ve a Miguel trabajando de cajero en un Bodega Aurrera.
Deshaciéndose de todos los problemas.
Al llegar a su casa de trabajar, Miguel sonreía por tener una conciencia más tranquila.
De todos, menos de uno.
En el presente, Miguel deja de recordar su pasado.
Porque, las personas malvadas no olvidan cuando son supuestamente traicionados.
INT. FÁBRICA ABANDONADA - DÍA
Pablo entra a la habitación donde se encuentra Miguel, teniendo un arma en la mano derecha.
Pablo: (Sonriendo con malicia) Nunca debiste dejar de vender droga, ¿sabes cómo consideramos a esos imbéciles? (Viendo que Miguel no le responde) ¡Los vemos como traidores!
Miguel: (Asustado) Yo lo único que quería era quitarme un peso de encima.
Pablo: (Riéndose con malicia) Pues te echaste muchos más Miguel, ¡qué mala suerte tienes!
Miguel: (Comenzando a sentirse débil) Pero, si yo nunca abriría la boca de su negocio sucio, ¿por qué me capturaron?
Pablo: (Riéndose) Yo no te capturé porque hablarías de nuestro negocio, sino, ya estuvieras muerto desde hace tiempo. Yo te capturé porque me vas a ayudar a matar a una persona. Sólo así te dejaré libre.
Miguel: (Muy sorprendido) ¿Matar a una persona?, ¿a quién?
Pablo: A Javier, a él lo quiero muerto.
Miguel: (Todavía más sorprendido) ¿Él qué tiene que ver con todo esto?
Pablo: Él sabe un secreto que nunca debió haber escuchado. Yo sé que por el momento no dirá nada, pero cuando sea la hora, abrirá la boca.
Miguel: ¿De qué secreto hablas?
Pablo: (Molesto) ¡Oh pues! Tú no preguntes nada, el que hace las preguntas soy yo.
Miguel: (Sorprendido) ¡Si lo matas, te mataremos entre todos!
Pablo: (Riéndose con malicia) ¡¿Matarme ustedes?! Nadie puede conmigo ni con mi jefe.
Miguel: (Intrigado) ¿Tu jefe?
En ese momento entra al cuarto oscuro, un hombre, el cual Miguel no alcanza a distinguir; segundos después se acerca dicho hombre, y es Martín.
Martín: (Sarcástico) ¿Cómo está nuestro huésped?
Pablo: Pues vaya que sorprendido, ya ni se acordaba de nosotros.
Sí, por tratar de deshacerse de muchos problemas.
Martín toma un calcetín que estaba tirado, y después lo pone en el interior de la boca de Miguel para que no hiciera ruido.
Se ganó muchos más.
Martín pone una silla frente a Miguel y se sienta.
Martín: Tú y yo vamos a tener una larga charla, bueno, yo seré el que hablará y tú el que escuchará.
Que probablemente, le costarían la vida.
Miguel se queda con una mirada llena de miedo ante Martín, mientras éste se queda viéndolo para comenzar a torturarlo.
 
21 de octubre de 2014
Las mujeres son una gran creación para el mundo.
En hora del receso, Paola se encuentra en la escuela saliendo del salón.
Ellas son capaces de estar con las personas hasta en los peores momentos.

Olivia está en una banca de la universidad, viendo a su novio Mateo mientras come.
Y a pesar de sus desgracias,…
Bianca está sentada en una banca, comiendo y pensando en su vida.
…siempre salen adelante.
INT. AULA DEL MT-104 - DÍA

En vez de salir de su salón, Héctor y Ofelia permanecieron ahí para charlar solos.
Héctor: (Sonriéndole a Ofelia) ¿Cómo sigues con lo de Francisco?
Ofelia: (Sonriendo levemente) Pues ya estoy mejor, gracias.
Héctor: No agradezcas.
Ofelia: (Tratando de no llorar) Lo que me duele, es que se haya ido de una manera tan cruel, la policía ni siquiera ha dicho que fue lo que pasó, nadie sabe si lo empujaron o si él se cayó por accidente.
Héctor: Pues dudo que por accidente, desde que entramos a la universidad han pasado muchas cosas rarísimas.
Ofelia: Tienes razón, no sé porque Pablo está detrás de todo esto.
Héctor: (Poniéndose incómodo) Regresando a lo de Francisco, ¿lo amabas?
Ofelia: (Sonriendo) Sí, amaba a ese tipo, pero sólo como hermano
Héctor: Yo decía que lo amabas como…
Ofelia: ¿Para novio? No, él y yo no congeniábamos como pareja, eso lo decíamos todo el tiempo. Yo no sé si algún día me enamoraré.
Héctor: (Tomándole una mano a Ofelia) Lo harás Ofelia, lo harás.
Ofelia: Gracias, pero eso ahora no es mi prioridad.
Ofelia le sonríe a Héctor, y él le corresponde la sonrisa. En ese momento, llegan un par de hombres con los jóvenes.

Bernardo: Buenas tardes jóvenes, (dirigiéndose a Ofelia) ¿Es usted Ofelia Méndez?
Ofelia: (Sorprendida) Sí, ¿En qué les puedo ayudar?
Joel: Somos los detectives que llevamos el caso de la muerte de Francisco Ávila, y queremos hacerle unas preguntas.
Ofelia y Héctor se sorprenden.
Bernardo: ¿Podría acompañarnos a prevención? Al fin y al cabo la traeremos de vuelta.
Ofelia: (Nerviosa) Claro, (dirigiéndose a Héctor) no le digas a nadie de esto, vuelvo más tarde.
Héctor: (Sorprendido) Claro, no te preocupes.
Ofelia se va con los detectives para el interrogatorio.
 
EXT. PATIO DE LA UNIVERSIDAD - DÍA

Javier que llega de la cafetería al lugar donde se encuentra Paola, ésta sentada en una banca. Javier le sonríe y le regala un chocolate.
Paola: (Sonriendo) Gracias, es mi favorito.
Javier: (Poniendo su mano en la mejilla de Paola) ¿Por qué tienes esa cara?
Paola: (Poniéndose triste) Por recuerdos estúpidos que siempre tengo.
Javier: ¿Se puede saber de qué son?
Paola: Sí, al cabo ahora ya no importa si los demás se enteran. Pues en la preparatoria, a mí me gustaba un chavo, me dijo que cuando me graduara de la universidad, nos haríamos novios, nos casaríamos. Bueno, el típico cuento de hadas que te prometen y nunca pasa.
Javier: ¿Y luego qué pasó?
Paola: Pues ayer fui al centro a comprar ropa, y lo vi muy cariñoso con una amiga. Ahí dije, seguro es su amiga, no pasa nada.
Javier: ¿No te enojaste?
Paola: No, de todos modos no era mi novio, pero al día siguiente, volví al centro y lo vi otra vez.
Javier: (Interrumpiendo a Paola) De seguro con la misma chava.
Paola: No, era otra chava.
Javier: ¿Y te enojaste?
Paola: (Sonriendo) No, en vez de sentir rabia, coraje y decepción, me sentí aliviada, porque ahí fue donde comprendí que él no era para mí. Entonces dejé de sentir el deseo de buscarlo y casarme con él.
Paola comienza a llorar. Javier le sonríe y la abraza, ella le corresponde.
 
INT. PREVENCIÓN - DÍA
Está Ofelia en la sala de interrogación de prevención, está tomando un vaso de agua y esperando a ser interrogada, en eso entra el Detective Bernardo.
Bernardo: Bueno, el motivo por el que la trajimos aquí es porque Francisco era su amigo, y pues lo conocía mejor.
Ofelia: Tiene razón, ¿y luego?
Bernardo: ¿Su amigo tenía problemas de algún tipo?
Ofelia: (Hablando con tono de enojada) Vaya al grano detective, siento que me quiere culpar de algo, y no responderé si no me aclaran nada.
Bernardo: No la culpamos a usted, más bien, sospechamos que su amigo se suicidó.
Ofelia: (Sorprendida) Y yo pensando que sospechaban de mí.
Bernardo: Eso es imposible, según la cámara de seguridad de la Universidad, en el rango de tiempo en el que Francisco entró y subió el edificio, nadie más entró y salió del aula.
Ofelia: ¿Entonces fue un suicidio?
Bernardo: Por eso le pregunto, ¿su amigo tenía problemas?
Ofelia: (Sorprendida) No que yo sepa, aunque sus padres murieron cuando él era pequeño, todo iba bien en su vida, tenía dinero, amigos.
Bernardo: ¿Segura? ¿No le dijo algo raro antes de morir?
Ofelia recuerda cuando Francisco le confesó lo que le hizo en la preparatoria y se sorprende, pensando que su amigo si tenía planes de quitarse la vida.
Ofelia: Es difícil para mí creer que mi amigo se haya quitado la vida, para mí que alguien lo asesinó, busque bien, las cámaras de seguridad de la universidad no son tan confiables para mí.
Bernardo: ¿Por qué lo dice?
Ofelia: Porque hace tiempo le dispararon a mi amigo, y nadie hizo investigación, ni los propios guardias hicieron algo, algo raro está pasando. Por suerte, no le llegó ninguna bala.
Bernardo: ¿A su amigo le dispararon?
Ofelia: Pues sí, no hubo testigos porque mi amigo llegó muy temprano ese día.
Bernardo: Bueno, iniciaremos una investigación al respecto. Entonces, investigaremos a los guardias para asegurarnos.
Ofelia: Pues a ver qué pasa, yo me retiro, ¿no me iban a llevar de regreso?
Bernardo: Lo siento mucho, pero tenemos mucho trabajo, toma para el camión.
El detective le ofrece unas monedas, pero Ofelia las rechaza.
Ofelia: Mejor quédese con su dinero, ni que fuera tan necesitada.
Ofelia se levanta de la silla y se dirige a la salida de la sala, en eso entra el Detective Joel.
Joel: ¿Qué descubriste?
Bernardo: No dijo nada, pero ella ha de saber lo de las cámaras porque fue lo primero que sospechó. Además, es muy obvio que ella pudo haber sido.
Joel: (Asintiendo con la cabeza) Pues siempre sospechamos de los más cercanos a la víctima, obviamente puede ser ella.
Bernardo: Es que hay algo turbio en esas grabaciones, hay dos saltos del tiempo, una momentos antes de que la víctima entrara al aula, y otro más tarde.
Joel: Pues a ver qué encontramos. ¿Crees que con estas huellas será suficiente?
Joel saca un pañuelo de su pantalón y toma el vaso donde Ofelia tomaba agua, Bernardo asiente con la cabeza, respondiendo la pregunta de su compañero.
 
EXT. CASA DE MATEO - DÍA

Después de salir de clases, Mateo se dirige a su casa acompañado de Olivia.
Olivia: ¿No crees que tu padre se enoje si voy contigo?
Mateo: Esperemos que no, tú eres mujer, y con las mujeres él no se mete.
Olivia: Bueno, porque después de lo que me cuentas ya me dio algo de miedo.
Mateo: No te preocupes, no pasará nada.
Ambos entran a la casa, y Mateo ve a su padre sentado con una mirada que expresaba coraje y odio.
Abraham: ¡¿Cómo demonios se te ocurre dejarme sin almuerzo muchacho inútil?!
Mateo se espanta ante la actitud de su padre.
Mateo: (Asustado) Perdón, se me olvidó papá, estaba haciendo la tarea y se me fue el avión.
Olivia: (Sorprendida) No se enoje con él, está teniendo mucha tarea últimamente.
Abraham: (Cínico) Mire, querida señorita, esto es entre mi muchacho y yo, le pido que se retire. Además, él nunca hace la tarea, más que cuando le da su regalada gana.
Olivia: Tranquilícese señor, si quiere le preparo algo de comer.
Abraham: ¡Usted no se meta! Mejor váyase.
Olivia: No me pienso ir, ¿cree que no sé lo que le hace?
Mateo: ¡Olivia! No digas nada por favor.
Olivia: (Enojándose) ¡Cree que lo dejaré aquí solo siendo usted tan…!
Abraham: (Furioso) ¡Dilo y lo que le hago a él te lo hago a ti!
Olivia: (Cada vez más enojada) ¡Por Dios! Si usted me hace algo, lo denuncio y haré que pase el resto de su vida en la cárcel.
Abraham: (Riéndose) No seas habladora, pero está bien, hablaré con mi hijo de un buen modo, sólo te pido que te retires.
Olivia: (Sorprendida) ¿Lo promete?
Abraham: Lo prometo, solo retírate.
Olivia asiente y le da un beso en la boca a Mateo, entonces se comienza a retirar, pero cuando cierra la puerta, se detiene, toma su celular y hace una llamada.
Olivia: Por favor, mande a una patrulla a la avenida 27 de septiembre, número cuatrocientos trece, colonia Obregón. Un hombre está golpeando a su hijo, y favor de traer una ambulancia.
Olivia cuelga y entra de nuevo a la casa, ve que Abraham estaba dándole patadas a Mateo, éste está en el suelo sangrando.
Olivia: (Sorprendida y asustada) ¡Déjelo en paz o llamo a la policía!
Abraham: (Furioso) ¡Te dije que te largaras!
Olivia: ¡Que lo deje en paz dije!
Abraham toma un jarrón de una mesa, y lo avienta hacia la pared, causando que ese objeto se rompa en pedazos.
Abraham: (Cada vez más furioso) ¡Me lleva la fregada! ¡Que te largues pinche estúpida!
Olivia toma una figura de porcelana de un librero y se la avienta a Abraham, cayéndole en la espalda, él se enfurece, pero en ese momento se escuchan las sirenas de una patrulla, entonces el hombre se asusta y huye por la puerta trasera, Olivia se dirige hacia Mateo para ayudarle.
Olivia: (Llorando) No te preocupes mi amor, todo va a salir bien.
Olivia abraza a su novio mientras llegaba una ambulancia y la policía.
 
INT. CASA DE PAOLA - DÍA
En la noche, Paola está frente al espejo de su habitación observando sus ojeras, en eso suena su celular y ella contesta.
Paola: ¡¿Bueno?!
Ofelia: Paola, contestas tan rápido que ni miras quién llama verdad, siempre mira el contestador, un día no te vayan a llamar los vendedores latosos.
Ambas se ríen, pero a Ofelia se le borra su sonrisa.
Paola: Es la flojera, ¿cómo te fue en la delegación?
Ofelia: Les contó Héctor verdad, ya sabía que ese tipo no iba a quedarse callado.
Paola: Te quiere mucho, como no nos iba a contar. Cuando nos dijo, estaba bien preocupado, porque sospechaba que te iban a hacer algo.
Ofelia: Espera, ¿crees que le gusto?
Paola: Puede que sí, y a ti también, la cosa es que no lo admites.
Ofelia: (Sonriendo) Pero si yo no te he contado nada.
Paola: (Soltando una leve risa) Pero se nota a simple vista amiga.
Ofelia: (Sonriendo con dulzura) Creo que tienes razón, pero tú no te quedas atrás con Javier.
Paola: ¿Qué quieres decir?
Ofelia: Por favor, te estás enamorando de él, también nos damos cuenta de eso.
Paola: (Sonríe y comienza a llorar) Tienes razón, pero no sé si él está enamorado de mí.
Ofelia: Pregúntale y lo sabrás.
Paola: ¿En medio de la quimioterapia?
Ofelia: Bueno, espérate cuando ya esté curado, ¡Lo cual va a pasar!, y le preguntas si quiere ser tu novio. Si ustedes llegan a estar juntos, serán la mejor pareja de toda la universidad.
Paola: (Sonriendo muy apenada) ¿Tú lo crees?
Ofelia: No sólo lo creo, lo sé.
Paola sonríe de manera muy emocionada y Ofelia también esboza una gran sonrisa.
Ofelia: ¿Por qué los hombres nos tienen que gustar?
Paola: (Emocionada) No sé, pero vaya que nos gustaron buenos hombres, bueno a cada una nos gustó un buen hombre.
Ambas se ríen y siguen charlando sobre lo enamoradas que están.
 
INT/EXT. CASA DE PABLO - DÍA

Bianca toca a la puerta de la casa de Pablo, éste al abrirla, ella se dirige hacia él, lo abraza y lo besa.
Pablo: (Sorprendido) ¿Ahora qué pasó?
Bianca: (Mientras lo abraza) No puedo dejar de pensar en mi pasado, necesito ayuda.
Pablo: Tranquila Bianca, ya todo quedó atrás. Ya supera eso.
Bianca: (Llorando) No puedo, cada noche sueño con el miedo en el que vivía.
Pablo: Pasa a mi apartamento, te prepararé un poco de té.
Bianca: (Limpiándose las lágrimas) Gracias.
Bianca entra al apartamento, y Pablo se dirige a la cocina para prepararle un poco de té.
 
INT. CASA DE PAOLA/CASA DE OFELIA - DÍA

Ofelia y Paola seguían platicando por vía celular.
Paola: Oye, de platicar de los que nos vuelven locas, no hemos platicado de tu interrogatorio, ¿qué querían los tipos?
Ofelia: Pues ellos sospechan que Francisco se suicidó, y me querían preguntar si tenía problemas de algún tipo.
Paola: ¿No se te hace raro que te llevaran hasta allá, sólo para preguntarte eso?
Ofelia: Ahora que lo dices, ya me quedo con más dudas que antes, ¿para qué crees que me querían?
Paola: Creo saber qué fue lo que pasó, ¿te ofrecieron un vaso con agua?
Ofelia: Sí, pero, ¿eso qué tiene que ver?
Paola: (Interrumpiendo a Ofelia) Piensan que tú tuviste algo que ver, y seguro revisarán tus huellas, las que dejaste en el vaso.
Ofelia se sorprende ante el comentario de su amiga Paola.
Ofelia: (Sorprendida) No lo puedo creer, ¿por qué han de pensar que fui yo?
Paola: Pues eres la que tenía más amistad con él, su amiga más cercana. Para las autoridades policiales, las personas más cercanas son las más sospechosas.
Ofelia: (Indignada) Eso suena muy estúpido.
Paola: Lo sé, los policías han tenido muchos casos de que uno siempre ha sido asesinado el mejor amigo, pero como eres inocente, no lograrán comprobar absolutamente nada. Pero, igual cuida que ellos no cometan una injusticia contigo.
Ofelia: Claro que lo haré amiga, aunque también tengo que investigar qué fue lo que pasó.
Paola: Mañana hablamos con Javier, Luis y Héctor. Yo sigo sospechando de Pablo.
Ofelia: Claro que lo haremos, bueno, deja voy a comer que ya es muy tarde.
Paola: Claro, provecho, nos vemos mañana, cuídate.
Ofelia: Gracias, igual te cuidas.
Ambas cuelgan y se dirigen a realizar sus respectivas actividades.
 
INT. HOSPITAL REGIONAL DE LEÓN - DÍA

Luis llega al hospital y se encuentra a Olivia.
Olivia: No sabía a quién más llamar.
Luis: No te preocupes, ¿cómo está Mateo?
Olivia: Ahorita está estable, pero le harán unas radiografías. Yo ahorita sólo espero que se recupere y que encuentren a su padre.
Luis: Cuando escuché todo eso de su padre, no creí que llegara a golpearlo a este grado.
Olivia: (Con tono de enfado) Su padre es un vil monstruo, cínico y malagradecido.
Luis: Sigo sin creerlo, pero ya verás que lo encontrarán.
Olivia: Gracias, y gracias por venir.
Luis: Para eso estamos los amigos Olivia.
Olivia sonríe, y ambos se sientan en unas bancas en la sala de espera.
 
INT. CASA DE PABLO - DÍA

Bianca está desnuda y acostada en la cama de Pablo, éste sale del baño y se vuelve a acostar en la cama.
Bianca: Prométeme que jamás me abandonarás Pablo.
Pablo: (Serio) Te lo prometo Bianca.
Bianca: (Sonriendo) Gracias.
Bianca acerca sus labios a los de Pablo y le da un profundo beso.
 
Narración Final
No todas las mujeres son iguales.
Cada una tiene algo que las distingue; ya sea la pasión que llevan dentro.

Bianca continúa besando apasionadamente a Pablo, mientras éste se asquea un poco.
La capacidad para saber a quién dedicarle sus sentimientos.

Paola está en su Facebook observando las fotos de perfil de Javier.
El valor suficiente para ir a salvar a aquellos que aman.

Olivia está en el hospital, acercándose a Mateo para darle un beso en los labios.
Y están aquellas que salen adelante a pesar de todo.
Ofelia está en su computadora entrando al navegador Google Chrome.
Y que no permiten que cualquier persona arruine su vida.
Ofelia entra a una página de investigación criminal, mientras en otra pestaña, abre una página de asesoría legal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario